Según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC), más de 113 mil jóvenes panameños buscan oportunidades en un contexto donde el desempleo continúa siendo uno de los principales desafíos para su desarrollo. En ese escenario, el emprendimiento se consolida como una alternativa para generar ingresos y fortalecer la inclusión económica, abriendo nuevas posibilidades para las futuras generaciones.
Esa realidad tiene rostro. Moisés Castillo, un joven de 27 años de La Pintada, provincia de Coclé, encontró durante la pandemia en el trabajo de la madera una oportunidad para construir su futuro. Lo que comenzó como una alternativa para generar ingresos y continuar sus estudios universitarios hoy es Timber Workshop, un emprendimiento que se ha convertido en su principal sustento y que, además, abre oportunidades de empleo eventual para otros jóvenes de su comunidad.
En Panamá, según el más reciente estudio del Global Entrepreneurship Monitor Panamá (GEM Panamá), el 44% de los emprendimientos en etapa temprana son liderados por jóvenes de entre 18 y 34 años. Sin embargo, para muchos de ellos emprender responde más a la necesidad de generar ingresos que a la identificación de una oportunidad de mercado, lo que evidencia la importancia de ampliar el acceso a financiamiento, formación y acompañamiento para que estas iniciativas logren fortalecerse y crecer.
En respuesta a este desafío, Microserfin, entidad de la Fundación Microfinanzas BBVA (FMBBVA), acompaña actualmente a 4,380 jóvenes emprendedores de entre 18 y 35 años, principalmente en las provincias de Panamá y Chiriquí, quienes han recibido más de 10.5 millones de dólares para impulsar sus actividades productivas. De este respaldo, el 59% corresponde a financiamiento para microempresas y el 38% a emprendimientos agropecuarios, reflejando una apuesta por impulsar oportunidades tanto en entornos urbanos como rurales. Este respaldo se complementa con programas de formación y educación financiera que fortalecen las capacidades empresariales para que más jóvenes consoliden sus negocios y lideren su desarrollo socioeconómico.
Para Moisés, el crecimiento de Timber Workshop no se mide únicamente por los muebles que fabrica, sino por las oportunidades que puede generar para otros jóvenes. Su aspiración es seguir ampliando su negocio para abrir las puertas a quienes, como él hace algunos años, buscan una oportunidad para aprender un oficio y salir adelante en su comunidad, convencido de que "los sueños no se cumplen, se trabajan".
Mientras miles de jóvenes panameños continúan buscando oportunidades para construir su futuro, fortalecer el emprendimiento representa una apuesta por el talento, la innovación y el desarrollo del país. Historias como la de Moisés Castillo demuestran que, cuando el acceso al financiamiento, la formación y el acompañamiento empresarial se convierten en oportunidades reales, los emprendimientos dejan de ser únicamente una fuente de ingresos para transformarse en motores de empleo, bienestar e inclusión económica. Ese es el futuro que comienza a construirse cuando más jóvenes encuentran las oportunidades para liderar su desarrollo socioeconómico a través del emprendimiento, generando un impacto que trasciende sus negocios para fortalecer a sus familias, sus comunidades y el desarrollo sostenible de Panamá.
