En 2023, se publicaban dos veces más noticias sobre diversidad, equidad e inclusión (DEI) que en 2025 y hasta seis veces más que en la actualidad. La cobertura mediática ha caído un 2,5% trimestral desde 2021, una contracción que se ha acelerado hasta rozar el 10% trimestral durante los últimos tres años. Hoy, las empresas y marcas con políticas activas de inclusión representan un tercio menos que entonces. Sin embargo, el discurso de odio digital hacia el colectivo LGBTIQ+ se ha disparado un 38%. Son algunos de los datos que recoge el informe Orgullo en ‘visto’, presentado por LLYC en el marco de la conmemoración internacional del 28 de junio.
A esta retirada progresiva del apoyo público a la diversidad, LLYC la denomina Rainbow Ghosting: una metáfora tomada de la cultura digital para explicar cómo una presencia que comenzó como love bombing hacia el colectivo LGBTIQ+, llena de mensajes, promesas y gestos de compromiso, ha ido perdiendo continuidad hasta volverse estacional y, en algunos casos, desvanecerse. El concepto apunta al silencio del ecosistema de marcas, medios, instituciones, plataformas y referentes que antes contribuía a reconocerlo, amplificarlo y sostener públicamente su pertenencia.
Este repliegue general no solo deja desprotegida a la comunidad fuera de las pantallas, sino que está siendo asimilada por los propios algoritmos de IA generativa, que ya asocian la autonomía y el éxito profesional un 140% más a perfiles cishetero que a personas del colectivo. En cambio, las respuestas vinculadas a estos perfiles aparecen más sobrerrepresentadas en territorios de protección y vulnerabilidad.
Para dimensionar este fenómeno, LLYC ha aplicado herramientas de Big Data, inteligencia artificial y procesamiento de lenguaje natural (NLP). En total se han analizado 15,1 millones de noticias, 202 millones de mensajes en la red social X y más de 4,6 millones de contenidos violentos en los 12 países en los que está presente. Además, ha examinado cómo los sistemas generativos interpretan la identidad mediante 90 preguntas sobre distintos ámbitos de la vida a cinco perfiles de control (cuatro LGBTIQ+ y uno cishetero) y el análisis de 627 imágenes generadas por IA.
“Lo que revela este informe es la retirada progresiva y por goteo del apoyo público a la diversidad LGBTIQ+ por parte de marcas, instituciones y medios. Es cierto que el colectivo no ha dejado de hablar ni de movilizarse, pero el ecosistema que antes contribuía a sostener públicamente su pertenencia está respondiendo con menor frecuencia y continuidad, dejando que las narrativas más hostiles ocupen ese espacio, un discurso que, lamentablemente, la IA ya empieza a recoger. Necesitamos responder a esta dinámica y no dejar en un simple ‘visto’ este apoyo.”, asegura Albert Medrán, Global Brand & ESG Head de LLYC y coordinador del estudio.
La paradoja del calendario: solo junio enciende la conversación
La conversación sobre diversidad está perdiendo frecuencia en los medios de comunicación. La cobertura en prensa escrita y digital ha dismiuido hasta rozar el 10% trimestral durante los últimos tres años. Además, se concentra en el tiempo: el segundo trimestre del año ha pasado de reunir el 28,5% de las publicaciones anuales en 2023 a superar el 32% en los años siguientes. Esto no significa que el Mes del Orgullo gane visibilidad real, sino que ocupa una proporción cada vez mayor dentro de una conversación anual que se encoge año tras año.
